Nuestra Historia

Una tradición familiar que comenzó en 1985 y continúa deleitando paladares

Los Comienzos

En 1985, Don Tano llegó a Buenos Aires desde Nápoles con un sueño: compartir los sabores auténticos de su tierra natal con el corazón porteño. Con una receta de pasta casera heredada de su nonna y una pasión inquebrantable por la buena comida, abrió las puertas de lo que hoy conocemos como Bodegón del Tano.

El pequeño local en Corrientes se convirtió rápidamente en un punto de encuentro para familias, amigos y amantes de la buena mesa. La fusión perfecta entre la tradición italiana y el espíritu argentino creó una experiencia gastronómica única.

Don Tano en el restaurante original
La familia en la cocina

Tradición Familiar

Hoy, casi 40 años después, el bodegón sigue siendo un negocio familiar. Los hijos y nietos de Don Tano continúan la tradición, preparando cada plato con el mismo amor y dedicación que él enseñó.

Cada receta es un tesoro familiar: desde la salsa pomodoro que hierve a fuego lento durante horas, hasta el tiramisú que cierra cada comida con un toque de dulzura. En Bodegón del Tano, no solo servimos comida, compartimos nuestra historia en cada bocado.

"Don Tano decía: la pasta se hace con amor y buen vino. Pero lo más importante es la compañía con quien la compartís."

— María, hija de Don Tano

Nuestros Valores

Autenticidad

Recetas originales sin atajos ni compromisos

Calidad

Solo los mejores ingredientes para nuestros platos

Familia

Cada cliente es parte de nuestra gran familia